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Bill Stumpf and Jeff Weber

Bill Stumpf dijo una vez: "trabajo mejor cuando estoy al borde del abismo, cuando llego al punto en que mi orgullo se atenúa, donde vuelvo a ser inocente. Herman Miller sabe cómo llevarme por ese camino, especialmente porque la empresa todavía cree en mí, años después de que D.J. De Pree me lo dijera por primera vez, que el buen diseño... leer más



Bill Stumpf dijo una vez: "trabajo mejor cuando estoy al borde del abismo, cuando llego al punto en que mi orgullo se atenúa, donde vuelvo a ser inocente. Herman Miller sabe cómo llevarme por ese camino, especialmente porque la empresa todavía cree en mí, años después de que D.J. De Pree me lo dijera por primera vez, que el buen diseño no es un buen negocio, sino una obligación moral. Eso es presión".

La asociación de Stumpf con Herman Miller comenzó en 1970, cuando se incorporó al personal de Herman Miller Research Corporation. Luego de establecer su propia firma en 1972, Stumpf creó la silla Ergon, la primera silla de trabajo ergonómica. Posteriormente, en colaboración con Don Chadwick, produjo las innovadoras sillas Equa y las icónicas sillas Aeron. También fue el diseñador principal del sistema Ethospace.

"Me gusta disfrutar y lo hago a través del diseño", declaró Stumpf en una entrevista hace unos años. "Amo la belleza y amo la disponibilidad de las cosas hermosas y útiles que están a mi alcance".

Cuando miró a su alrededor; sin embargo, vio diseños que "negaban el espíritu humano", arquitectura que agradecía al dinero y no a las personas, oficinas que estaban "herméticamente selladas en un espacio artificial". Constantemente luchó frente a tal indignidad diseñada, una batalla que comenzó en la década de 1960 en la Universidad de Wisconsin.

"Todo me recuerda a esos días en la Universidad de Wisconsin", dijo recientemente, refiriéndose a los años de posgrado que pasó estudiando y enseñando en el Environmental Design Center de la Universidad. "Todo se trataba de liberar el cuerpo, de diseñar lejos de las restricciones".

Fue allí donde Stumpf, al trabajar con especialistas en ortopedia y medicina vascular, realizó investigaciones exhaustivas sobre los modos en que la gente se sienta, y los modos en los que deberían sentarse. En 1974, Herman Miller le encargó aplicar su investigación a la sillería de oficina. Dos años más tarde, se presentó la silla Ergon.

A lo largo de su vida, Stumpf, una figura clave en la transformación de Herman Miller en su camino para convertirse en una empresa innovadora basada en la investigación y la resolución de problemas, recibió numerosos premios por su trabajo. Fue designado ganador de la edición 2006 del premio National Design in Product Design (Diseño nacional en producto de diseño), un premio que fue presentado de manera póstuma por el Smithsonian's Cooper-Hewitt, National Design Museum. Stumpf falleció en 2006.


De niño, Jeff Weber estaba fascinado por el modo en que funcionaban las cosas. "Siempre estaba experimentando, ya sea creando objetos o desarmándolos", dice. Su abuelo, que observaba cómo se desarrollaba su talento por la mecánica, le sugirió que debería considerar convertirse en diseñador industrial. Y una vez que obtuvo más conocimientos, reafirmó su postura: "realmente nunca pensé en hacer otra cosa", recuerda Weber.

Actualmente usa sus talentos considerables para mejorar la condición humana al diseñar productos que mejoran la vida de las personas, en el hogar y en el trabajo. "Siempre debe existir un beneficio humano asociado con lo que se esté diseñando", explica. "Todo es acerca de la experiencia, de la estimulación de los sentidos de una persona de manera positiva o beneficiosa".

Mientras el trabajo de Weber incluye un amplio espectro de productos, se interesó en el diseño de muebles cuando se incorporó al equipo de Bill Stumpf, quien trabajó con Herman Miller durante 30 años. "El espíritu de diseño de Bill inspirará todo mi trabajo futuro", dice Weber. Un ejemplo es la teoría "unilateral" de Stumpf. "Dice que todos los componentes de un objeto determinado deben tener un objetivo funcional, así como también uno estético", dice Weber. "Es un principio fundamental que empleamos todos los días".

En el estudio, esa filosofía significa que el diseño de un objeto, la construcción o un servicio "es el tejido que se conecta entre las personas y el mundo. La calidad de ese diseño realmente determina la calidad de la experiencia del usuario y por lo tanto, define nuestra existencia".

Con énfasis sobre los resultados, un aspecto integral e importante en su proceso de diseño es la investigación. Al diseñar la silla Embody de Herman Miller, por ejemplo, Weber y el equipo de Herman Miller pasaron casi dos años hablando con expertos en varios campos de la medicina, desde especialistas en enfermedades de extremidades superiores hasta optometristas y neurólogos. Todo se realizó en un esfuerzo por obtener un conocimiento real de lo que toma "soportar un cuerpo en un espacio de manera saludable para permitir el movimiento al mismo tiempo", dice.

"El cuerpo humano es una fuente constante de inspiración para mí", continúa. "Las demandas y responsabilidades del lugar de trabajo pueden cambiar, pero el elemento humano sigue siendo relativamente el mismo. Mi desafío es siempre: '¿cómo puedo producir algo que realmente mejorará esa condición?' La comodidad y la salud son como el amor y la paz, ¿podremos tener siempre lo suficiente?", reflexiona.

Weber dice que la parte más satisfactoria de su trabajo es observar cómo alguien disfruta del resultado final de sus esfuerzos. "Ver cómo alguien se sienta en una silla y aprecia la lógica y el fundamento que hay detrás es muy gratificante".

Dice que esta etapa de su carrera le resulta especialmente energizante. "Siempre creí que el buen diseño es una combinación del arte y la ciencia", dice. "Usar esa combinación de maneras que impacten positivamente en el modo en que las personas viven y trabajan me resulta realmente estimulante".